Ósmosis en mi barco y en mi corazón

Noviembre de 2009. Salón Náutico de Barcelona. Sentada en el stand de Anavre, la asociación de navegantes de recreo, veo llegar a un hombre cargado con un montón de libros amarillos. Sólo ahora me doy cuenta de que los libros también son azules.

–Hola, me llamo Agustín. He escrito un libro sobre la ósmosis. ¿Sabéis que la ósmosis tiene cura?

Si yo casi ni sé lo que es la ósmosis, salvo que son ampollas que le salen al casco del barco y que pueden hundirlo. Pongo mi mejor cara de “claro que lo sé, pero seguro que te das cuenta de que se trata de un farol”, y Agustín, que tiene ese don del juglar dicharachero y mercader, me regala uno de sus libros que yo le pido me dedique.

Ahora, un año más tarde, Agustín llega al País Vasco para impartir un curso sobre la ósmosis. Saco su libro amarillo –y azul– de la estantería, y releo la dedicatoria: “Para Monika, para que nunca renuncie ni a navegar ni a amar”. Creo poder decir, quiero poder creer, que nunca renunciaré, pero en estos momentos he visto crecer unas pequeñas ampollas en mi barco y en mi corazón. ¿Será eso la ósmosis? Agustín, vienes en el momento justo.

La web de Agustín Ibáñez es   http://www.osmosisbarcos.com/