El origen del grog… y ¡un Norte a vuestra salud!

En los inicios de los grandes viajes a vela las bebidas más habituales en los barcos eran el agua y la cerveza. Como no se conocían métodos para conservar estas bebidas, tanto el agua como la cerveza acababan por contaminarse o estropearse. Por eso se acostumbraba a dar a los marineros primero la cerveza y cuando ésta se terminaba se bebía el agua, que se mezclaba con algo de vino o cerveza para disimular su mal sabor.

En 1655, el Vicealmirante William Penn conquistó la isla de Jamaica y a partir de entonces el ron entró a formar parte de las bebidas habituales entre la tripulación.

Pero no fue hasta casi 100 años más tarde cuando nació el grog. En 1740, el Vicelamirante británico Edward Vernon -conocido como Old Grog porque llevaba una capa impermeable hecha de grogam, un tejido confeccionado a base de seda y lana- ordenó que las raciones de ron de la marinería se mezclaran con agua. Con ello trataba de resolver los problemas de falta de disciplina y borracheras derivadas del consumo de ron en los barcos.

El ron se mezclaba con agua en cubierta ante la vigilancia estricta del oficial de guardia y se repartían dos raciones diarias a los marineros. Para mejorar su sabor comenzó a añadirse azúcar y lima, ésta última era además eficaz en la prevención del escorbuto.

Si la utilización del grog como bebida en los barcos llegó a convertirse en una costumbre, su composición nunca fue estándar: algunos capitanes añadían más agua al ron y otros menos. Los marineros comenzaron a hablar entonces del grog según los rumbos del compás, siendo el Norte 100% ron y el Oeste 100% agua. Así un WNW estaría compuesto de dos partes de agua y una de ron, y si un marinero tenía derecho a dos Noroestes (NW) eso significaba que obtenía dos raciones diarias de grog preparado con media parte de ron y media de agua.

Hoy en día, el grog se prepara caliente y aromatizado con canela, azúcar o miel. La receta es la siguiente y a quien no le guste siempre podrá tomarse… ¡un Norte de grog!

Calentar en una cacerola 4cl de ron, 2cl de zumo de limón, 1 azucarillo y un bastoncito de canela (o una cucharada pequeña de canela en polvo), hervir y servir caliente.

Anuncios

Cocinando en la mar, Ángeles de la Riva (y Juan Nicolau)

Las recetas de este libro tienen en cuenta las especiales circunstancias de la navegación y han sido realizadas a bordo de embarcaciones menores con medios limitados, en particular en el barco BlackPedro. Para lograr una máxima sencillez, los cocineros-navegantes-autores no han usado instrumentos especiales, ni moldes, ni maquinaria eléctrica alguna, dejando a los lectores abierta la posibilidad de mejorar los platos con el uso de los accesorios o instrumentos adicionales de que dispongan a bordo, creando quizás variedades de los platos que sin duda podrán mejorar el original o incluso darle una personalidad propia.

Cocinando en la mar, Ángeles de la Riva y Juan Nicolau, Editorial Náutica, 2010.

Vino Navegado para navegar sin frío

El vino caliente es una tradición original de las regiones frías de Europa, donde generalmente se prepara en invierno durante las celebraciones de fin de año. Dependiendo del país – en Alemania lo llaman Glühwein, en Francia Vin Chaud, en Inglaterra Mulled Wine, etc. – cada receta varía en detalles como la mezcla de vino tinto o vino blanco y las proporciones de especias y frutas utilizadas.

El Vino Navegado – quizás por su nombre la receta más adecuada para beber navegando – es originario del sur de Chile. Hace referencia a las rodajas de naranja que navegan sobre el vino como los barcos navegan sobre el mar.

Un buen pretexto para saborear un aromático vino caliente y una buena forma de combatir el frío y calentar el cuerpo.

Receta de Vino Navegado

1 litro de vino tinto

2 clavos de olor

2 palitos de canela

250 gramos de azúcar

5 naranjas cortadas en rodajas finas

Calentar en una olla a fuego suave, el vino con la canela, los clavos de olor y el azúcar revolviendo bien para mezclar los ingredientes hasta que hierva. Añadir las naranjas y dejar hervir nuevamente. Servir caliente con una rodaja de naranja en cada vaso.