En el Día del Libro, hoy, 117 años después

Corría el año 1897 y en la Universidad de Cambridge se iba a votar si las mujeres podían acceder o no a los estudios superiores. En esa tesitura surgió una campaña, dirigida mayoritariamente por estudiantes (varones por definición), para encontrar argumentos en contra de tal iniciativa. Argumentos como el siguiente:

… si les das una licenciatura, querrán un doctorado, y eso les dará derecho a voto en la universidad y hasta un lugar en la lista de candidatos, y luego querrán decidir sobre la universidad y sobre todo lo demás. Ya solo la licenciatura les permitiría sacar cinco libros de cada vez de la biblioteca. Eso son privilegios que nos oponemos a que disfruten. Además, creemos sinceramente que están mejor como están.

¡Qué barbaridad, cinco libros de cada vez!

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Gambas, sushi y Kafka

Una pesca de gambas puede arrojar por la borda, muertos o agonizantes, hasta un 90% de animales marinos capturados incidentalmente. Incidentalmente se refiere a que hay especies marinas que son “atrapadas por accidente”, “sin querer” como dicen los niños. Un simple daño colateral de la pesca.

¿Y si en esa bandeja de gambas que compramos en el supermercado apareciera la siguiente etiqueta: se mataron y fueron devueltos al océano 11 kilos de otros animales marinos para pescar sus 500 gramos de gambas?

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O imaginemos un plato de sushi de atún…
… sí claro , y de mantarraya, manta, raya pintada, tiburón baboso, tiburón cobrizo, tiburón de las Galápagos, tiburón trozo, tiburón nocturno, tiburón de la arena, tiburón blanco, tiburón martillo, mielga, galludo cubano, tiburón zorro, tiburón mako, tiburón azul, guajú, pez vela, bonito, peto, sierra, aguja picuda , marlín blanco, pez espada, pez linterna, pez ballesta, pez aguja, japuta, jurel azul, romerillo, dorada, ojón, pez erizo, macarela salmón, anchoa, cherna, pez volador, bacalao, caballito de mar, chopa amarilla, opah, escolar negro, palometón, berrugate, rape, pez fraile, pez sol, morena, pez piloto, picuda, mero, perca, corvinón ocelado, pez limón, hojarán amarillo, pargo, barracuda, pez globo, tortuga apestosa común, tortuga verde, tortuga marina baula, tortuga Carey, tortuga bastarda (en fin), albatros pico fino, gaviota de Audouin, pardela balear, albatros ojeroso, gavión atlántico, pardela capirotada, fardela de alas grandes, fardela gris, gaviota argéntea, gaviota reidora, albatros real, albatros de corona blanca, pardela sombría, petrel plateado, pardela mediterránea, gaviota patiamarilla, ballena de minke, ballena bacalao, ballena de aleta, delfín común, ballena franca glacial, ballena piloto, ballena picuda de Shepherd, ballena jorobada, orca, marsopa común, cachalote, delfín listado, delfín manchado del Atlántico, delfín girador, delfín mular, ballena picuda de Cuvier…
… y así hasta sumar 145 especies que resultan muertas en las capturas incidentales del atún. ¡El plato de sushi mediría un kilómetro y medio!

No abogo por hacer como Kafka y hablar con los peces del acuario para decirles como hacía él “ahora al menos puedo miraros en paz, ya no os como”, pero sí, y encarecidamente, por no apartar la mirada.

 

(Para Olabarru y las reinas moras).

(Fuentes: Environmental Justice Foundation e International Comission for the Conservation of Atlantic Tunas, “Bycatch Species”, 2009).

En la cubierta del barco – K. Kavafis

Ciertamente se le parece

este pequeño dibujo hecho a lápiz.

Bosquejado de prisa, en la cubierta del barco,

una tarde mágica,

con el mar de Jonia a nuestro alrededor.

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Se le parece, pero en mis recuerdos es aún más hermoso.

.

Era de una sensibilidad casi enfermiza

y eso iluminaba más su rostro.

Y más hermoso me parece ahora

cuando mi alma lo evoca fuera del tiempo.

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Fuera del tiempo. Es tan antiguo todo…

El dibujo, el barco y aquella tarde.

2013-10-08 14.45.49

Eva Kullgren y las posibles imposibilidades

A finales de abril recibí un email de Itsasametzen, la Asociación Vasca de Capitanes, Patrones y Navegantes, invitándome a la conferencia de Eva Kullgren. No tenía mucho tiempo libre pero a estas alturas ya he podido comprobar varias veces que cuando Mahoma no va a la montaña, la montaña se acerca por decisión propia y en ocasiones lo hace en forma de naveganta solitaria sueca (eso solo nos pasa a las mujeres, así que, señores navegantes, dejen de soñar).

Con un blog dedicado a las mujeres navegantes, no podía dejar de acudir a la charla de Eva. Y la verdad es que mereció la pena.

Eva habla español perfectamente y es una delicia escucharla con su forma rápida y divertida de contar las cosas. La naveganta ha convertido la siguiente frase en su lema “La imposibilidad solo es un fantasma en tu mente”. Frente a todo lo que su entorno en Suecia consideraba imposible: dejar su trabajo, hacerse con un barco, cruzar Europa desde el Báltico hasta el Mar Negro y atravesar canales y ríos… Eva  decidió afrontar el reto con optimismo y seguridad. Y lo logró, disfrutando del viaje y solucionando los problemas cuando éstos se presentaban, en realidad como deberíamos hacerlo siempre, con decisión y sin desaliento.

Al terminar la conferencia estuve a punto de acercarme a ella y decirle: “A veces, en tus palabras, me parecía estar escuchándome a mí misma”. Mis hijos son mayores y ya no necesitan mi presencia en su día a día. No hace falta tanto dinero y cuando puedo trabajo en lo que surge. Llega un momento en que sabes que necesitas vivir de otra manera. Me gusta navegar como forma de ver lugares, conocer culturas y departir con gentes. Y, sobre todo, no me quedo con un “no” cuando ese “no” entorpece mis planes. Mujer de armas tomar…

Eva continúa su viaje pues ahora ha decidido que así sea su nueva vida. Eva nos lo cuenta en su blog que os aconsejo visitéis. ¡Buena proa, Eva!

El blog de Eva Kullgren: http://eva7seas.wordpress.com/espanol-3/

Banqueros en el fondo del mar – La Evolución Silenciosa

¿Banqueros en el fondo del mar? ¡¡Pero a dónde hemos ido a parar!!

Afortunadamente no solo hay banqueros. También podemos encontrarnos con profesoras de yoga, acróbatas, carpinteros y guardabosques (profesiones mucho más simpáticas) entre las más de 400 estatuas de tamaño natural colocadas por el escultor Jason deCaires Taylor en las aguas de Cancún e Isla Mujeres.

El proyecto escultórico La Evolución Silenciosa plantea la fusión del arte con la conservación del medio ambiente. Se trata de generar un arrecife artificial como alternativa a los arrecifes naturales mediante esculturas subacuáticas que van cambiando de apariencia a medida que los corales las colonizan y la vida marina se desarrolla entre ellas. Las estatuas, que representan personas de todas las edades y ocupaciones, adquieren vida propia con los cambios constantes de la luz, la vida nueva que emerge y los peces que se adueñan del espacio.

La Evolución Silenciosa es además una obra interactiva pensada y diseñada para que la gente pueda bucear alrededor de las estatuas, observándolas y explorándolas.

Esta obra escultórica trata de hacernos ver que la intervención humana positiva puede facilitar la renovación de la naturaleza. Y, regresando a los banqueros y a las instituciones financieras que representan -en el fondo del mar o fuera de ella-, quizás haya llegado la hora de plantearnos si debemos dejar todo el trabajo de renovación de la sociedad al transcurrir del tiempo o a los peces payaso.

Más información sobre el artista y su proyecto en: http://www.underwatersculpture.com

Cumpleaños en soledad

Acabo de celebrar mi cumpleaños; admitiendo que celebrar sea la palabra adecuada y perro animal de compañía y fiesta. La celebración ha sido en soledad y las felicitaciones escasas: las de familiares, las de amistades de agenda (bip, bip, hoy es el cumpleaños de Menganita) y las de mis compañeros de regatas. En los años anteriores, en los que navegaba más asiduamente por los mares de blogs, twits, tubes, nets, webs, faces y spaces, me llovían las llamadas y los mensajes. Hoy no los he echado de menos.

Hace tres años celebré mi aniversario entre amigos, con mi primera –siempre tenemos que pasar por una- fiesta sorpresa. Hace dos años, enamorada, paseando por los viñedos de St. Emilion. El año pasado en familia y este año sola. En la vida todo es cíclico, todo fluye, y no sabría decir cuál de estas formas de celebrar mi cumpleaños me ha gustado más. Todas aciertan en una fibra del alma.

Me gusta la soledad y, como decía Disraeli, mi modo de ser exige o perfecta soledad o perfecta compañía.

Desafortunadamente no tengo sala anexa a la biblioteca, tampoco tengo biblioteca, ni con vigas ni sin vigas, pero si la tuviera escribiría en una de ellas, emulando a Montaigne:

En el año de Cristo de 2012, a la edad de cuarenta y ocho años, en el aniversario de mi cumpleaños, cansada de las servidumbres de la sociedad, me retiro al seno de las musas, donde tranquila y libre de toda preocupación pasaré lo que me queda de vida, ahora ya consumida en más de la mitad. Si el destino me lo permite, me consagraré a mi libertad, mi tranquilidad y mi placer.

¿Qué tiene que ver esta entrada en un blog denominado mujeres navegantes? ¿Quizás que soy mujer, que navego y cumplo años? ¿O quizás, sencillamente, que el retiro a la libertad, la tranquilidad y el placer es el regalo soñado de muchos de nosotros, los navegantes?

Las rémoras

Rémora:

Pez marino de unos 40 cm de largo y unos 9 de ancho, de color ceniciento, que posee un disco oval de láminas cartilaginosas movibles encima de la cabeza con el cual hace el vacío para adherirse fuertemente a los objetos flotantes: tortugas, tiburones, ballenas, peces grandes, barcos y ¿por qué no? a nosotros mismos también.

Los griegos atribuían a las rémoras el poder de detener las naves. Así, estos pequeños peces fueron los culpables de la derrota de Marco Antonio en la batalla naval de Actium…

De estos poderes “frenadores” proviene el sentido figurado que nuestro idioma concede a la rémora como algo que nos pesa, algo que arrastramos, algo que nos detiene y nos impide avanzar con ligereza.

En términos biológicos las rémoras no perjudican ni benefician a su anfitrión ya que se alimentan de sus desperdicios y no lo parasitan. La rémora se beneficia usándolo como protector y transporte. El anfitrión, en principio, no gana nada de la relación pero tampoco pierde. No obstante, al no aportar nada, puede acabar convirtiéndose en una carga que limite su avance.

Fijémonos si llevamos rémoras adheridas al casco de nuestro barco o a nuestra propia vida.

In facile a virtute desciscentes (fácilmente desviado del rumbo correcto)

Emblemata de Pádua