Para Pepe, nuestro proa, allá donde estés

Cuando alguien muere…también morimos.
Se nos va un poco de nuestra propia vida,
y queda en el recuerdo la sonrisa
de quien solo se adelantó unos pasos
en la rendición de cuentas al creador.
Cuando alguien muere,
queda ese silencio sepulcral,
esa falta de voz para atrevernos a decir:
Te aprecié… te amé!
Cuando alguien muere,
queda el universo personal  muy triste,
la amistad marchita, el lirio de ternura hiriente,
perdido en el oleaje de la nada.
Cuando un amigo, un padre, una madre,
un hermano o un hijo muere,
se muere por un instante el canto del viento
y la piedra muestra su rostro duro, adusto,
y el árbol cruje en una danza de dolor.
Cuando alguien muere ya no hay abrazos,
rosas, risas y recuerdos
que valgan,
pues el que se fue ya no verá más la tarde,
el frío amanecer, el café humeante, el beso
andante y el cerrojo abierto.
cuando alguien se muere
nosotros también morimos un poquito.

(Poema de J.L. Castillejos)

2 pensamientos en “Para Pepe, nuestro proa, allá donde estés

  1. ENTIENDO LO QUE PASA CUANDO UN AMIGO DESAPARECE Y ESA SENSACION, TRISTE SENSACION QUEDA AHI PARA EL RESTO DE TUS DIAS. PERO YA SABES, COMO ALGUIEN DIJO, SIEMPRE VIVIRAS MIENTRAS EXISTA UNA SOLA PERSONA EN EL MUNDO QUE TE RECUERDE, Y A EL SEGURO QUE LE RECUERDA MAS DE UNO

    • Tienes razón, Lola, a Pepe somos muchos los que le recordaremos, ahora con dolor, pero más tarde con enorme cariño por la bondad, ingenuidad, buen humor y afecto que siempre nos mostró a todos sus compañeros del barco.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s